Ayer trabajamos la comprensión lectora de una forma más amena y que exige a los niños mayor concentración pero de una forma más divertida.

Cada niño tenía un mapa del tesoro con siete lugares señalizados, en cada lugar había una pista que era un pequeño relato con tres o cuatro preguntas que estás a su vez tenían que encontrarlas por la clase. De esta forma los niños tenían que esforzarse en recordar lo leído hasta que encontraran  la pista y pudieran responder. Una vez que encontraban la pista pasaban a la siguiente y así consecutivamente.

Al final, cuando pasaban todas las pistas encontraban el tesoro que era un libro grande.