Aunque los alumnos madrileños se libran, un año más, del temido septiembre, junio llegará silencioso. Sin apenas darse cuenta, habrá pasado un curso entero y, para que la evaluación final no pille a nadie por sorpresa, deben ser previsores y ¡ponerse las pilas!

Y es que, este nuevo curso 2018-2019, es el segundo de los dos años que la Comunidad de Madrid tendrá en cuenta para evaluar si funciona la medida de adelantar los exámenes de septiembre a junio.

En los centros que imparten la ESO, Bachillerato y FP el periodo lectivo terminará el 21 de junio de 2019, excepto para los alumnos de 2º de Bachillerato que acabará en función de la realización de la evaluación final de curso y de las pruebas de admisión para entrar en la Universidad.

En todo caso, en estos centros, la evaluación final ordinaria deberá terminar antes del 7 de junio.

Así, hasta el día 21 se realizarán actividades de apoyo, refuerzo y tutorización para los alumnos que tengan materias pendientes y deban realizar las pruebas extraordinarias de evaluación que concluirán el día 25 de junio como máximo. Mientras, los alumnos sin materias pendientes realizarán actividades de ampliación durante ese periodo.

Este modelo educativo trata de potenciar la evaluación continua de los alumnos, y por eso, requiere también una mejor organización desde el inicio del curso por parte de alumnos, profesores, madres y padres.

La planificación, la responsabilidad, la constancia, el esfuerzo y el trabajo diarios desde el principio son claves para superar con éxito un curso que se acaba en junio.

No hay que olvidar que el curso pasado muchos centros educativos vivieron una recta final de curso algo caótica con al estrenar el cambio de fechas. Esto es porque antes los alumnos que acababan en junio con materias pendientes tenían todo el verano para estudiar y preparar los exámenes en septiembre.

Sin embargo, ahora tienen menos tiempo y mucha más presión. ¿Son quince días suficientes para estudiar varias materias? Solo serán suficientes si ellos mismos toman conciencia de que, desde la primera evaluación, deben esforzarse y llevar todas las asignaturas al día.